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miércoles

ALGUNOS CONSEJOS PARA CONSEGUIR CREAR UN PEQUEÑO MONSTRUO (CUANDO CREZCA, OBVIAMENTE, SE CONVERTIRÁ EN GRANDE)

En un blog de psicología infantil, que pretende al menos informar, me parece importante que los contenidos a transmitir, lo sean de la forma mas amena posible (si tuviéramos esto en cuenta otro gallo nos cantaría en las escuelas). Por ello me propongo presentarles una serie de estrategias que en el caso de seguirlas, a mi modo de ver, conseguirían reproducir el carácter y la psicología de algún famoso personaje como el violador del ensanche, el estrangulador de Boston, o el carnicero de Wladiwostok.
Entre paréntesis aparecerá un número del 1 al 10, que indicará la dificultad de cada estrategia, siendo 1 la mínima dificultad y 10 la máxima. La dificultad vendrá dada por el tiempo necesario para ponerla en practica en cada momento, junto con la “visibilidad para los demás” (en algunos casos nos puede traer complicaciones que otras personas vean lo que hacemos con nuestros vástagos), así como la “aceptabilidad” o “frecuencia” con la que la estrategia se aplica socialmente.

1. Recordar continuamente al niño lo malo que es cada vez que haga algo mal, o mejor, cada vez que haga algo que a nosotros, como padres, nos parezca mal. De esta manera conseguiremos que cada vez que el niño se equivoque en algo, o que alguien le diga que está equivocado, se sienta como una cucaracha, y cada vez le cueste más realizar cualquier actividad en la que pueda ser evaluado. (1)
2. Aplicar el punto anterior con continuidad. Corregir, corregir y corregir, una y otra vez. (5)
3. Aunque evidentemente algo malo esté pasando en casa (porque hay discusiones, peleas, gritos, lloros, etc...) al niño hay que decirle que todo está estupendamente, y que son cosas suyas. Esto conseguirá que el niño aprenda a desconfiar de sus percepciones, y a aumentar su inseguridad.(2)
4. Procurar gritarle, y/o pegarle siempre que se pueda, incluso sin motivo alguno. Este punto es fundamental a la hora de generar una auténtico monstruo agresivo y violento.(7)
5. En el caso de estar los padres separados, es conveniente que se hagan daño usando al niño, y a ser posible, haciendo que parezca que él tiene la culpa de lo que quiera que haya pasado. Esto alimentará su sentimiento de culpa, y generará odio hacia si mismo, con lo que unido a la estrategia número 2, será el motor ideal para el chasis del pequeño monstruo que estamos creando.(1)
6. No expresar cariño y/o amor, o expresarlo solamente cuando el niño haga algo que a nosotros nos parezca correcto. Es importante que esto se aplique de forma poco coherente, de tal manera que el niño busque continuamente la aprobación, y no sepa cuando se la van a administrar. (1)
7. No prestarle atención a la criatura salvo cuando tengamos que aplicar alguna estrategia. El prestarle atención y/o cariño simplemente por ser nuestro hijo puede hacer que todo el trabajo realizado para conseguir nuestro particular psicópata quede absolutamente anulado. (1)
8. Compararlo continuamente con los otros niños o sus iguales y que por supuesto siempre salga perdiendo en la comparación.(5)
9. Son fundamentales los insultos y los desprecios. Mucho mejores para nuestro objetivo, incluso, que los golpes.(8)
10. Por último, y no menos importante, no relacionarnos para nada con el niño, salvo que sea para aplicar los puntos anteriores. Cualquier excusa es buena, el trabajo, los amigos, los hobbies.....(1)

Seguramente se me ocurran algunas más que iré presentando en próximas ediciones.
Es importante tener en cuenta que en ocasiones una sola de estas estrategias unidas a las circunstancias de la vida, bastan para crear un infeliz, que aunque no nos llene de orgullo por sus hazañas, es probable que nos recuerde toda la vida nuestra gran tarea educativa.
Me ha sorprendido a mi mismo el descubrir que la mayor parte de estas estrategias las he puntuado con un (1), supongo que ha influido mucho la deformación profesional, ¿o no?...

Nota importante: dado el grado cada vez mas importante de cretinización de nuestra civilización, he de recomendar de forma vehemente el que no se siga ninguna, repito ninguna, de las estrategias expuestas anteriormente, por lo que quedo (creo) liberado de toda responsabilidad legal, moral y/o ética, si algún cretino de la mencionada civilización cada vez mas cretinizada, decide después de leer estas líneas el seguir al pié de la letra las estrategias para crear un monstruo diseñadas por este humilde psicólogo.

2 comentarios:

Lau (Alma...) dijo...

Ví el video y me gustó mucho.Q distinta era , como se decía allí,la forma de educar a un niño años atrás, a la de ahora.A veces pareciera que hablamos de opuestos.En lagunos aspectos,se ha pasado de la represión al libertinaje,o algo así.Por mi parte no creo q ningún extremo sea bueno.Si se trata de la comida, jamás obligaría a mi hijo a"limpiar el plato" si no tiene hambre, pero tampoco le cocinaría otra comida (eso lo aprendi con el tiempo, solía hacer lo segundo).

Lo que me parece razonable, es que se haga hincapié en las consecuencias de lo que hacemos los padres.Por eso me gustó tu lista, Jesús.

Con respecto a las comparaciones, me parece odioso hacerlas, pero no es tan simple evitarlas.Te explico lo que quise decir: a veces, cuando se trata de hermanos, aunque los padres no los comparemos se comparan entre ellos, uno se mide en el otro,o se fija en lo del otro, sea para bien o para mal,para aprender o para reclamar, un ejemplo sería:él tiene más que yo,si él lo hizo, por qué yo no puedo?y tantos otros .A veces se le puede sacar provecho a esta situación, por ejemplo, en casa sucede q si los dos tienen que juntar sus cosas, felicito al que terminó(siempre es la más grande)y el más pequeño,que anduvo vagoneteando como es su costumbre, inmediatamente se pone a juntar, porq se fijó lo q sucedió con su hermana y desea recibir también una felicitación.
En fin,casi nunca tengo certezas, pero siempre tengo dudas,voy viendo qué resulta y qué no.Y sin duda,ya me pasarán la cuenta sobre lo que hice mal.Espero que no sea demasiado larga.
Saludos

Jesús Castro dijo...

Hola Luna. Efectivamente, para bien o para mal vas a influir en tus hijos, y por supuesto que como yo hago con los mios, tu haces lo que crees que será bueno, y lo inteligente es cambiar cuando no funciona o cuestionarte lo que estás haciendo.
NO me referia a la cuestión hermanos. Es esa comparación odiosa de "mira lo bién que dibuja fulano, y a ti no te queda tan bién, etc.....".
Me alegro que te haya gustado y de que pasaras por "aquí".
Un abrazo.