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sábado

TENGO PROBLEMAS CON MI HJ@ ADOLESCENTE ¿QUE PUEDO HACER?

Obviamente abarcar la totalidad de problemas que pueden surgir en relación a un hijo adolescente sería muy pretencioso y poco realista por mi parte. Me voy a centrar en describir donde creo que está la esencia del problema y a tratar de realizar un par de propuestas que hagan como mínimo que se puede ver el problema de otra forma.
Un hijo o una hija adolescente se encuentra en una fase del desarrollo donde busca adquirir su propia identidad, y conocer cual es su lugar en el mundo. En este proceso de búsqueda es esencial que ocurra lo que con todas las búsquedas: adentrarse en territorios inexplorados, perderse, aprender y salir mas sabio de la aventura. Perderse supone tener que solucionar problemas y afrontar realidades nuevas, y esto implica que dependerá de la propia historia personal, el que uno tenga una mínima equipación con garantías de éxito o no. No es lo mismo un niño que ha tenido que hacerse cargo de las responsabilidades tocantes a su autonomía personal, que un niño que nunca lo ha hecho, porque probablemente sus padres han estado demasiado preocupados por demostrar continuamente lo bien que hacen su función.
Un niño al que sus padres le han dejado el espacio necesario para desarrollarse, es probable que pueda perderse y aprender. Un niño, que no ha tenido ese espacio, necesitará mas tiempo y esfuerzo para ello.
Fíjese en su relación con su hijo/a adolescente y pregúntese cuantas veces sin darse cuenta le falta el respeto o lo trata como si tuviera algún déficit o no fuera capaz. Y hágalo honestamente.
Situaciones de ese tipo pueden ser:
1)No prohibir o reprender cuando el chico/a ha faltado el respeto o ha faltado a las normas básicas de convivencia por miedo a su reacción o a que se enfade con sus padres.
2)Inmiscuirse en su intimidad, rebuscando en sus cosas para estar tranquilos de que todo está bien.
3)Tratar de decidir sobre que amistades le convienen o que amistades no.
4)Estar continuamente con lo de “tienes que comer mi niño/a”.
5)Estar continuamente recordando lo fracasado que va a ser en la vida si hace esto o aquello.
6)Meterse con su forma de vestir, de caminar o de expresarse.
7)Repetir continuamente lo de “con lo que yo he hecho por ti” cuando el chico/a no está de acuerdo en hacer algo que se le manda.
8)Mentirle.
9)Tratar de definir lo que puede o no puede sentir y/o lo que puede o no puede pensar.
Si los padres han tratado al niño/a con respecto, y le han dejado espacio para que se haga cargo de sus responsabilidades. Si lo han educado, corrigiéndolo con consecuencias cuando se ha comportado mal. Si lo han tratado con honestidad, sin contarle cuentos de hadas sobre sus personas y sus vidas. En definitiva si le han respetado como niño, es improbable que tengan problemas con el adolescente. Muchísimas veces nos olvidamos de que la mejor forma de enseñar es el ejemplo. Si quiero que sea honesto, debo de ser honesto. Si me gustaría que leyera, debe de verme leer. Si quiero que me respete, debo de respetarle, no solo explícitamente sino de un modo implícito.



En la actualidad, si resulta que no hacemos esto, porque en muchos casos el niño es un objeto para demostrar algo, o al que hay que aparcar para poder seguir con nuestras vidas, y además el modo de educar es laxo, no hay preocupación por parte del niño, o porqué no decirlo, miedo del niño, a las consecuencias de comportarse de modo irrrespetuoso o directamente violento, lo que tendremos son adolescentes que no podrán frenarse, limitarse ni contenerse y por tanto no podrán vivir en sociedad.
Por tanto ¿que se puede hacer?. Creo que centrarse, emplear las energías en que se mantengan las normas de casa, es decir, horarios, respeto, cosas que se pueden hacer y cosas que no, aplicando consecuencias cuando no se cumplan, y de resto, esperar que en el buscarse, su hijo aprenda y pueda salir con bien de la lucha. Esta es la parte mas dura de la materinadad-paternidad, mantenerse al margen siempre haciendo prevalecer el sentido común.

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