Desde Tenerife, Blog especializado en psicología infantil. Opiniones, investigaciones, curiosidades, consejos y todo lo relacionado con la psicología infantil.

martes

SE LO HE EXPLICADO, PERO LO SIGUE HACIENDO....

Después de un largo paréntesis, volvemos a retomar la actividad de este pequeño espacio donde hablaremos de psicología infantil, aunque si se paran a pensar, seguramente hablaremos mucho mas de la psicología de los adultos. Con ello vamos.


Con frecuencia oigo la frase que titula esta entrada. Padres y madres desesperadas que empiezan a creer que su niño o es incapaz de aprender lo que está bien o bien no puede evitar por alguna extraña razón, comportarse de forma inconveniente, o directamente, de forma perturbadora para el entorno.



Normalmente los padres y madres depositan una confianza casi infantil (perdonen la licencia) en el poder de la razon y de los argumentos, como si en el mundo adulto, las razones y los argumentos sostuvieran el sistema social. Recordemos que las leyes y la justicia, desde luego se sustentan en las razones y los argumentos, pero es crítico para sus sotenimiento, la figura del castigo, la penalizaciòn y la multa. Con esto quiero decir que si los jueces se limitaran a reprender a los infractores de las leyes probablemente dejarían el cargo a los dos meses de comenzar a ejercer, cosa que un padre o una madre no puede hacer (al menos sin que la justicia les castigue severamente).



Por tanto, siguiendo esta lógica, en estos casos que menciono, de niños a los que se les ha explicado una y mil veces lo que no deben de seguir haciendo o lo que como padres entendemos que no deben hacer, lo que está ocurriendo probablemente es que el niño o la niña se puede permitir continuar haciendo lo que hace, ya que no está recibiendo ningúnn tipo de consecuencia negativa por ello.



En este punto se suele argumentar aquello de "si yo lo catigo, pero el sigue....". Efectivamente, y esto, seguramente, habla de que el castigo o la consecuencia aplicaca, o bien no está bien aplicada, o es insuficiente, o no es proporcional, o simplemente les parece un castigo solamente a papá o a mamá.



A recordar: "los niños, desde muy pequeños, ya tienen una idea de lo que quieren (al menos de forma inmediata), y harán lo que tengan que hacer para conseguirlo".



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante, y yo añadiría que antes de poner un castigo/consecuencia preguntarnos si nosotros somos capaces de hacerlo cumplir. Porque de lo contrario estaremos estafando a la sensatez y nuestro hijo se pierde.

Psicologos Madrid dijo...

Me ha parecido muy interesante

Belén Otero G. dijo...

Interesantísimo aporte, para psicólogos, psicopedagogos y licenciados en educación. Gracias por compartir! Belén Otero, psicopedagoga